PARTE 1
Algo golpeó el parabrisas.
El conductor frenó de golpe.
La carretera quedó en silencio.
Miró alrededor.
No había nadie.
Entonces vio algo brillante sobre el asfalto mojado.
Un pequeño medallón dorado.
Bajó del auto.
Lo recogió.
Parecía antiguo.
Abrió la tapa.

Y el color desapareció de su rostro.
Dentro había una fotografía diminuta.
Una fotografía que no debería existir.
Porque mostraba a su hermano.
El mismo hermano que había desaparecido veinte años antes.
El hombre dio un paso atrás.
Confundido.

Asustado.
Entonces descubrió una inscripción grabada en el interior.
Tres palabras.
«Te encontré primero.»
Su corazón comenzó a acelerarse.
Porque esa era exactamente la frase que su hermano repetía cuando eran niños.
Y nadie más la conocía.
PARTE 2 EN LOS COMENTARIOS 👇👇👇

PARTE 2
El hombre siguió observando el medallón.
Incapaz de apartar la mirada.
Entonces escuchó un motor acercándose.
Una motocicleta negra apareció desde la niebla.
El conductor llevaba casco.
Se detuvo frente a él.
Y dejó caer un sobre sobre el asfalto.
Sin decir una sola palabra.
Luego se marchó.
El hombre abrió el sobre.
Dentro había una fotografía reciente.
Tomada apenas unos días antes.
Su hermano aparecía en ella.
Más viejo.
Pero inconfundible.
Y en el reverso alguien había escrito:
«Si estás viendo esto, significa que todavía me están buscando.»
El hombre levantó la vista.
Y descubrió que el medallón ya no estaba en su mano.
